miércoles, 23 de abril de 2025

¿Por qué un rebranding?

 La gente está empezando a aprender que el estado moderno es opresivo, pero aún les falta aprender que además lo hace con el dinero que les quita.


La vieja cabecera



  Es más gracioso (y mejor) ser de pueblo que ser conservador a secas porque un conservador puede ser un liberal de salón, un liberal clásico o un liberal neoconservador, de estos que te defienden el republicanismo (nos referimos a la separación de poderes, que es imposible ya que siempre un poder acaba imponiéndose al resto) y el estado de derecho, el estado moderno liberal (todo eso de nos hemos dado unas leyes, nos pagamos impuestos a nosotros mismos, y suponemos que nos reprimimos y metemos en la cárcel a nosotros mismos también), que no es otra cosa que una tiranía burocrática de corte jacobino o al menos deriva en eso el 100% de las veces, y que en última instancia es una amalgama de las ideas liberales de la revolución francesa, de la idea británica wig de la historia, en la que si estás en contra mía estás en contra del progreso (sea eso lo que demonios sea) y del socialismo de Bismark, que realmente es el germen del fascismo.

  Esas cosas nos ponen de mala hostia y estamos diametralmente en las antípodas de todo eso. Aquí somos conservadores, pero en un sentido incluso reaccionario, es decir, rechazamos ferozmente la modernidad, las ideas modernas no nos sirven, no somos liberales, no creemos en el parlamentarismo, la igualdad nos da igual (preferimos la prosperidad a la igualdad), consideramos que el progreso es una cosa que nadie sabe realmente lo que significa y que la justicia social no es ni justa ni es social. Eso es en lo que no creemos. ¿En qué creemos entonces?
 


  En el voluntarismo, el mutualismo y el confederalismo, y en el reparto de la riqueza y la coordinación de la sociedad  mediante el trabajo y la libertad de comercio y empresa, no del Estado. Nuestros referentes en este sentido serían Bastiat, Molinari, de Puydt, Proudhon, Von Mises, Rothbard, la Escuela de Economía Austriaca, etc, que lo que hicieron en realidad fue redescubrir cosas que ya estaban presentes en el antiguo régimen y en la escolástica salamantina del Siglo de Oro. En una palabra, somos anarcocapitalistas, pero no lunáticos stirnerianos, randianos o agoristas, sino más bien paleolibertarios, o sea, antiestatistas de derecha conservadora. Compartimos con el liberalismo la idea de libre mercado y libre asociación, pero nada más. Para nosotros no hay un estado así mínimo que pueda no hacer daño y que sea bueno, bonito y barato, y cuide de la gente con instituciones guardianas y se limite a sí mismo con mecanismos de contrapesos y separación de poderes. ¿La forma del estado cual tiene que ser? La que se estratifique jerárquicamente menos y descentralice más el poder, y que admita una organización de tipo confederativa donde no exista un poder unitario o centralizador que jerárquicamente se sitúe encima de de las partes que lo conformen. Paradójicamente las monarquías feudales admiten esto, como Liechtenstein, igual que las viejas confederaciones como Suiza y las ligas mercantiles como la Liga Hanseatica o las Ciudades Estado Italianas, todos ellos países que fueron o son inmensamente ricos y con buenos estándares de vida y desarrollo humano. Esto todo encaja en la ideología de derecha conservadora antiestatista. . Aprovechamos esto también para recordar que hubo subnormales que nos llamaron nazis, cuando los que piden más estado son ellos y nosotros somos quienes pedimos menos.

  La crítica aparentemente razonable más común que se nos hace es que somos individualistas. No lo somos, la comunidad es imprescindible para el desarrollo y supervivencia de cualquier ser humano, ya que solo sabemos vivir en sociedad porque no somos islas de autosuficiencia, no somos como los tigres, nos parecemos más a los lobos o así, y de hecho fueron los primeros animales con los que los humanos aprendimos a convivir, de tanto que se nos parecen, aunque ahora ya solo sean perros. Nosotros, es decir Rol de Pueblo, somos mutualistas y voluntaristas, aunque consideremos que la unidad mínima del derecho natural sea el individuo. Existe además una paradoja sobre el individualismo, son los colectivistas los que acaban más atomizados que los libertarios ya que delegan en el estado como proveedor universal, de manera que solo tienen que preocuparse de pagar impuestos pero no de crear y mantener vínculos comunitarios. Al hacer esto destruyen todos los vínculos sociales de interdependencia, que es como se estructura una sociedad de manera orgánica. Ven la independencia, la emancipación como una meta, cuando es un error, y nos referimos a que hacen que la mujer deje de depender de su marido y el marido de su esposa, el niño de sus padres y el anciano de sus hijos, o el individuo de sus vecinos, familiares y amigos, porque el estado ya provee de ayudas económicas, guarderías, residencias de mayores, servicios para la dependencia y servicios de emergencias que a la hora de la verdad se demuestra que funciona como el puto culo cuando viene una riada o explota un volcán. Por favor, tapen sus vergüenzas y luego ya si quieren vengan a darnos lecciones, pero no nos critiquen con la polla y los cojones a la vista.

Un saludo, queridos lectores.

ANEXO I: ¿QUÉ ES "UN FACHA"?
Dicen que un fascista es un liberal asustado, aquí decimos que un fascista es un socialista resentido y belicista.

  Un seguidor del fascismo o su versión alemana, el nacionalsocialismo. Destacan por ser ideologías exóticas, ni de izquierda ni de derecha, aunque se diga comúnmente que son de ultraderecha. Son ideologías furiosamente modernas (les gusta el Manifiesto Futurista de Marinetti y las tonterías que escribía Nietzsche), totalitarias (nada fuera del estado, nada en contra del estado), y tienen un origen ilustrado y romántico, son nacionalistas con raíces en el anarcosindicalismo que han dejado de ver la guerra abierta como un mecanismo indeseable para la revolución, de hecho tal vez decir que son sindicalistas o socialistas ultranacionalistas es la mejor forma de describirlas. Mitifican el pasado pero no son ideas reaccionarias, es decir, lo que proponen no se alinea con el antiguo régimen, con la corona, con la iglesia, los foros o las formas mancomunadas de propiedad privada comunal, sino que son abiertamente revolucionarios a la vez que proponen una falsificación de la historia y la tradición. El fascismo italiano no explícitamente racista como lo es el nazismo alemán, siendo el racismo otra idea ilustrada basada en pseudociencias como la frenología y todo eso.
Su peor parte es la parte económica, sin duda, lo que se llama autarquía, que consiste en una economía planificada que tuvo logros tan importantes como producir escasez de aceite de oliva ¡en Italia!.

  Desde aquí señalamos que infinidad de progres y gafapastas posmodernos alcanzan el clímax leyendo a Nietzsche y especialmente a Heidegger. Ante tales desajustes recomendamos leer bien a Santo Tomás, para alcanzar así un pensamiento prudentemente razonable y sensato.

ANEXO II: ¿QUÉ ES UN REACCIONARIO?
Un reaccionario es un ciudadano normal que nunca fue liberal ni socialista.

  Cualquier persona alineada con formas políticas propias del antiguo régimen. La mayoría de los mal llamados reaccionarios son antiliberales autoritarios que defienden un estado fuerte y cierto mercantilismo o capitalismo de amigos, es decir, formas propias del absolutismo, y paradójicamente, del liberalismo, que es la ideología que más ha centralizado el poder en el estado, y que ahora pide papas porque como decía Bastiat, "han aprendido que el estado es muy caro y que además lo tienen que pagar ellos". Un verdadero reaccionario es directamente premoderno, y a consecuencia de esto huye de conceptos derivados del absolutismo y prefiere estados menos centralizados o directamente policentralismo o panarquía. ¿Qué que es panarquía? Lo buscáis, que no da tanto trabajo.

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