miércoles, 25 de diciembre de 2024

Alineamientos, ¿sí, no? (Parte I)

 

"Los alineamientos están pasados de moda,
es que eso es una cosa taaaan 2014"


  Tener unos principios y seguirlos es visto como anticuado por mucha gente, incluso tenerlos aunque no se sigan. El hombre y la mujer modernos no tienen principios, tienen ideales, que es como decir que tienen putos caprichitos que elevan a la categoría de derechos incuestionables que se expanden hasta el infinito y que tenemos que costear entre todos. Pero no vinimos a hablar los males de la modernidad y la posmodernidad, sino de los alineamientos en los juegos de rol, que son precisamente eso, los principios rectores de un personaje, y no sus ideales, y que son fijos y dictan que es lo que ese personaje haría y que no haría, porque no lo olvidemos, estamos en un juego de rol, e interpretamos el rol de un personaje de ficción que tiene sus propias motivaciones y valores que no necesariamente tienen que coincidir con los del jugador que lo interpreta.

En un principio se llamaban alineamientos porque se alienaban con uno de los grandes poderes cósmicos del Multiverso del Campeón Eterno de Michael Moorcock, que eran El Caos, el Orden y la Balanza, pero en D&D pasaron a representar una moral más prosaica y asequible, a grandes rasgos, el Caos es lo malo, el Orden lo bueno y lo Neutral es "ese tío que va a lo suyo", al menos lo fue así hasta Advanced Dungeons and Dragons.


Michael Moorcock. Nunca escribió material para D&D,
pero el Apéndice N está lleno de obras suyas,
y los dioses de Elric aparecen el el suplemento Deities and Demigods
de 1980 de TSR (no en el de 2002 de Wizards of the Coast)

Alineamientos en Moorcock
(Ley, Caos y Balanza)

  Tenemos ciertos indicios de que Moorcock pudo leer algunos textos de Kenneth Grant o de Alesteir Crowley, por como plantea esas fuerzas cósmicas, una activa y centrífuga y otra pasiva y centrípeta de una manera parecida a lo que Crowley hizo el Thelema, que se equilibran entre ellas cuando están regidas por una voluntad fuerte, porque no, Moorcock, aunque anarquista, socialista y ateo no es un nihilista o un imbécil, cree que hay un algo que guía hacia un equilibrio dinámico que es el correcto, y esto es lo que representa la Balanza.

  Para Moorcock el Caos no es inherentemente malo, presenta rasgos "buenos" como dinamismo, potencia, fecundidad, creatividad, pasión, etc, y sí, también malos, como ambición, inestabilidad, irresponsabilidad, locura, decadencia, lo sobrenatural, etc. Del mismo modo, el Orden no es inherentemente "bueno", si bien es estable, uniforme, racional, etc, también es monótono, predecible, estancado y hasta opresivo. ¿Qué hace la Balanza? La Balanza creó las leyes que rigen el universo, ama a todos los seres vivos y es anarquista, (sí, en serio, en esto Moorcock es un puto hippie), el Orden tiende al estancamiento y obedece las leyes cósmicas a rajatabla, pero ignora su propósito, mientras que y el Caos busca activamente desobedecer las leyes y subvertirlas, es libertad pero mal entendida, o como diría una abuela, "eso no es libertad, es libertinaje".
En esta concepción del mundo la Balanza es el bien absoluto que necesita de sus dos fuerzas hijas para mantener ese equilibrio optimo donde las cosas pueden funcionar apropiadamente. El Caos y el Orden son peores cuanto más desequilibrados estén, de hecho hay "mal" por dos vías como en los textos cabalísticos de Grant y de Crowley; por carencia y por exceso. Muy poco o demasiado Orden o Caos es muy malo de todas maneras, y el exceso de uno provoca la carencia del otro y viceversa.

  Esto tiene una carga metafísica importante y no es fácil de jugar o dirigir. Es muy místico y muy hippie todo, muy de porreros, y si se empezó a jugar en la adolescencia en los 90 o 2000 esto era aburrido, el jugador promedio diría "yo quiero tirar dados para matar cosas", y así era, este sistema de alineamientos cuando se jugaba a Stormbringer o a Elric se ignoraba por completo porque no era intuitivo y más o menos se sabía que eras caótico si eras malo y que eras legal si eras bueno en plan demasiado brasas estilo paladín.

En resumen:
Ley: Estabilidad pero estancamiento
Caos: Dinamismo pero entropía
Balanza: Equilibrio dinámico óptimo, aka el Bien. 


Alineamientos en D&D viejo y D&D Básico
(Ley, Caos y Neutralidad)

  Un juego por su propia naturaleza lúdica de juego no debe ser demasiado complicado, y aunque D&D tomó esa estructura básica con tres puntos, simplificó su contenido conceptual, de manera que la Ley es básicamente lo bueno, que es respetar las normas y buscar el bien común sobre el provecho individual, no mentir y no actuar caprichosamente. El Caos sería lo contrario, las normas son una tontería y el provecho personal es lo que importa, y si hay que mentir, robar y asesinar, pues adelante, que a esta vida no se vino a ser pobre. El neutral está a medio camino, para sobrevivir a veces hace falta hacer lo que hay que hacer, y eso puede hacerlo parecer bueno a veces y malo otras, pero desde luego no se va a jugar el pellejo para ayudar a nadie si no hay un beneficio claro, y tampoco le hará una putada a alguien sin una buena razón.

  Sabemos que un personaje legal es bueno y tratará de hacer lo correcto y ser justo siempre, interponiendo las necesidades del grupo a las suyas propias, uno caótico será malo, buscará solo su propio beneficio y le importará poco o nada perjudicar a los demás para lograrlo, y uno neutral tratará de no meterse en problemas y de no causarlos, pero lo hará si se ve obligado a ello o si ve un beneficio claro.


En resumen:
Ley: El Bien, altruismo, responsabilidad, bien común, orden social.
Caos: El Mal, egoísmo, capricho, beneficio propio, nihilismo.
Neutralidad: Necesidad, supervivencia, autosuficiencia, hará lo que haga falta.


En la próxima entrada hablaré de la evolución de los atributos en Advanded D&D, que es lo que mantenemos ahora y que parece que molesta a alguna gente porque en realidad son Caóticos Neutrales que solo quieren jugar a hacer lo que les venga en gana en cualquier momento, y que el juego cuente con un sistema de alineamientos impide exactamente eso.

Un saludo, gracias por leer y a dormir, que son horas.

domingo, 1 de diciembre de 2024

Vae victis!

"La actual obsesión con la nostalgia y el remake es fácil de entender cuando te das cuenta de que es síntoma de una cultura a la que no se le permite imaginar un futuro"


  O a la que no le es permitido imaginar un futuro, pero generalmente en español no se usan pasivas reflejas tan perifrásticas, y es mejor traducir como las personas de bien, sin calcar la gramática inglesa. Esto lo hemos aprendido escuchando a profesores que saben lo que dicen, y cuando nos dedicamos a escuchar a gente que sabe lo que dice resulta que hasta se aprenden cosas. En cambio si escuchamos a gente que literalmente "no tiene ni puta idea de lo que habla", dicho por el mismo profesor que nos enseño a traducir del inglés al español correctamente, repetimos lugares comunes y sandeces, y vamos generando una serie de ideas confusas y fragmentadas.

Visto en twitter/X
 
  Si bien lo que dice esa imagen podría parecer cierto, y lo es, es incompleto. Evidentemente no se cree en el futuro, pero es que tampoco se cree en el pasado, solo en el presente, y en un presente distorsionado por una cantidad de disonancias cognitivas impresionante. Se prefiere el espejismo al oasis para no tener que entender y aceptar la realidad, y así poder seguir siendo tontos del culo y echando la culpa a otros de todo lo que nos pasa, que para lo tontos que somos poco es. Creer en el futuro implica tener un proyecto, y eso es proyectarse hacia el futuro mediante la gestión y planificación de nuestros recursos, capacidades y trabajo. Como la mayoría de la gente carece de recursos y capacidades significativas, y solo cuentan con un trabajo muy mal pagado, pues claro que no creen en el futuro, porque no lo tienen. Es durísimo decir esto así, pero es la verdad, y como la verdad es una pastilla muy difícil de tragar pues nos inventamos chorradas, es culpa todo del capitalismo blanco occidental y del cisheteropatriarcado, no tiene nada que ver con que no hayamos desarrollado habilidades profesionales significativamente rentables o no hayamos buscado la excelencia en nuestro ámbito profesional, o con que esperemos que todo nos venga ya dado, como un maná caído del cielo, o con que creamos que "tenemos derecho" a todo, cuando eso solo implica que es la obligación de un tercero el proporcionarlo. Es el cisheteropatriarcado, que nos oprime porque somos mujeres no gestantes de áfrica del norte. No, no es nada de eso, tan solo es que en un cortijo grande, el que es tonto se muere de hambre, y el mundo es un cortijo muy grande.

No tenemos referentes

No es que no se nos permita imaginar un futuro, es que carecemos de los medios para hacerlo. No creemos en un futuro simplemente porque no lo tenemos, pero es que tampoco tenemos referencias anteriores, y sin referencias de cosas preexistentes es muy difícil crear. ¿Cuántos autores modernos (moel'noh) creéis que han leído al menos la Iliada, la Odisea, la Eneida y alguna parte significativa de la materia de bretaña? Exacto, pocos. Solemos leer solo las cosas más contemporáneas, siendo considerados autores tan relativamente recientes como Tolkien "demasiado viejos". Pues eso, si de 2500 años de literatura solo nos interesa la de las últimas dos décadas, menuda profundidad va a tener lo que se pretenda crear desde ahí. La fobia al pasado es tan grande como nuestro miedo al futuro.

No tenemos talento

Reconocer que no se tiene talento es en realidad una gran virtud. Aquí no tenemos ningún tipo de talento, no hemos inventando nada propio, y no porque no lo hayamos intentado, sino porque no hemos podido, y hemos dedicado un tiempo considerable a intentarlo, pero de verdad, no hemos podido. Mejorar lo que ya existe es de una inmodestia insufrible, creerse mejores que los gigantes sobre los que nos aupamos siendo unos pobres enanos... pues eso, no vamos a intentar la rueda, la rueda es redonda y funciona bien con esa forma, negarse a aceptarlo es querer ser los descubridores del Mediterráneo cuando lleva 2500 años descubierto, es adanismo.

Todo es un remake

No hay ningún problema con esto. La Eneida es un remake de la Odisea, Star Wars es el Viaje del Héroe, Tolkien es teología cristiana, Martin es la Guerra de las Dos Rosas y la Historia de los Césares con pulp, etc. Los motivos que recoge una obra no son invención de un creador individual, sino fruto de una tradición que es colectiva y que se fue elaborando durante décadas y siglos. Los distintos autores simplemente la recoge, condensada y tamizada según sus propios criterio, esto no tiene nada de malo. El problema surge cuando al remake se le empiezan a exigir formas y contenidos propios únicamente de su propia época, y que incluya ciertos temas y que excluya a otros, todo en función a un presentismo muy muy muy miope, moralista y politizado. Ahí es cuando no tenemos un remake, tenemos un bodrio, una mierda pinchada en un palo que cuando la corriente ideológica que lo parió pase de moda (y eso es cosa de décadas o años) caerá en la total irrelevancia, si es que el engendro no nace ya muerto.

Ya lo decía el Chavo...

¿Por qué hacemos tantos remakes?

Simplemente porque no damos para más. Reeditar algo viejo con un lavado de cara es rentable y seguro; ya funcionó y casi seguro que volverá a hacerlo. Vivimos en las ruinas de una civilización superior, somos romanos del siglo XXI, u occidentales posmodernos que ya estamos más quemados de la vida que la C15 de los gitanos, solo queremos volver a un momento en el que todo era más fácil, no había una puñetera dictadura progre ni una inquisición fiscalizando cada puñetero comentario que se hace sobre el tema más irrelevante del mundo para darle la del pulpo a quien no pasase por el aro. Del 2014 a aquí ha sido una década de completa mierda, gobernada por zumbados totalitarios, charos neuróticas y mamporreros de siniestras intenciones y apetitos, y ahora que la gente está verdaderamente cansada les va a venir la mamatoria gorda. Vae victis!